Blog Oficial de la Real, Muy Antigua, Ilustre, Fervorosa y Humilde Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de La Palma del Condado
Reglas de la Real, Muy Antigua, Ilustre, Fervorosa y Humilde Hermandad de Ntra. Sra. del Rocío de La Palma del Condado


Prólogo

“ Que llueva, que ventee, que haga frío...

“ Desde hace trescientos años se viene dando culto en esta población a Nuestra Amantísima Madre la Virgen del Rocío por nuestros padres y antepasados, que se asociaron en Hermandad por tan laudable objeto”. Este párrafo es de las Reglas de la Hermandad del año 1885. Es decir, que si hacemos caso a las tradiciones orales – que a veces contienen más verdad que los propios documentos – esta nuestra Hermandad de La Palma alcanza, con bastante aproximación, los cuatrocientos años de existencia. Ni más ni menos. Y cuatrocientos años peregrinando al Rocío, uno tras otro, son una cifra demasiado importante.

Pero por encima de los privilegios que esta antigüedad conlleva, superadas las bizantinas discusiones sobre órdenes y lugares de honor, pequeñas y humanas vanidades al fin, mucho más allá de todo esto está el amor y devoción. Amor y devoción que el pueblo entero de La Palma, pone generosamente cada Pentecostés a las Divinas Plantas de la que es Reina de las Marismas de la Tierra y Soberana Emperatriz de los Cielos.

Al poner en tus manos, hermano de la Hermandad de La Palma del Condado, esta edición de las nuevas Reglas, que han sido redactadas según la normativa del Estatuto Marco para las Hermandades y Cofradías de Huelva, en las sesiones de 13 de octubre y 1 de diciembre de 1997, celebradas por el Consejo Diocesano de Presbiterio, queremos que a través de ellas estés siempre y en todo momento al corriente de cómo y por qué se organiza, se vive y se gobierna la Hermandad. No al capricho de unos pocos sino al mandato de la autoridad eclesiástica. No hay que olvidar nunca que las hermandades son y quieren seguir siendo hijas fidelísimas de Nuestras Santa Madre Iglesia, y serán siempre dóciles a sus consejos y obedientes a sus órdenes. Nadie, pues, se autoconceda el derecho de incumplirlas, ni mucho menos el de interpretarlas a su gusto.

Que todo sea para mayor Gloria de Dios y de su Santísima Madre.

¡VIVA LA VIRGEN DEL ROCIO¡
¡VIVA LA BLANCA PALOMA¡



Capítulo I: Título, Naturaleza, Fines y Sede Social de la Hermandad

Art. 1.- Título o nombre de la Hermandad.

La Hermandad recibe el nombre de Real, Muy Antigua, Ilustre, Fervorosa y Humilde Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de La Palma del Condado. (Apelativos encomiásticos documentados en Anexo núm. 1).

Art. 2.- Naturaleza.

1. La Real, Muy Antigua, Ilustre, Fervorosa y Humilde Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de La Palma del Condado es una Asociación Pública de Fieles de la Iglesia Católica fundada desde tiempo inmemorial, y erigida por decreto episcopal de fecha 24 de enero de 1938 por el Eminentísimo y Reverendísimo Sr. Dr. Don Pedro Segura y Saenz, Cardenal-Arzobispo de Sevilla. (Anexo núm. 2)

2. Esta Hermandad se rige por las disposiciones del Código de Derecho Canónico, por el derecho particular, por las normas diocesanas y por los presentes estatutos.

3. Esta Hermandad se encuentra inscrita en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia con núm. de Registro 2198, de la Sección Especial, Grupo C, con fecha 20 de octubre de 1986. Se compromete al fiel cumplimiento de las leyes civiles, siempre que éstas no contradigan la ley de Dios y las leyes de la Iglesia, y de las obligaciones fiscales, acogiéndose a cuántos beneficios pueda conceder la legítima autoridad. (Anexo núm. 3).

Art. 3.- Fines

1. La Hermandad tiene los siguientes fines: promover el culto público por medio de la devoción a la Santísima Virgen del Rocío entre sus hermanos y devotos (cn.298&1), la confraternidad de sus miembros, la formación, el apostolado y el ejercicio de la caridad.

2. Para conseguir estos fines, la Hermandad ayudará a sus miembros a:

a) Fomentar el espíritu de conversión personal y una vida cristiana más profunda.

b) Avanzar en una formación cristiana que responda a las necesidades actuales y a la necesaria integridad de fe y vida, mediante charlas o conferencias de formación doctrinal y cristiana.

c) Asumir con espíritu misionero los compromisos apostólicos, sociales y caritativos que en el campo familiar, profesional y social debe desarrollar un católico consciente, dentro de la pastoral diocesana y parroquial.

d) Cada último sábado de mes esta Hermandad celebrará en el Altar de Nuestra Señora, sito en la Ermita-Castillo de Nuestra Señora del Valle, “Sabatina Rociera“, al final de los cuales se cantará Salve Solemne, aplicándose la del mes de Noviembre por los hermanos difuntos de la Hermandad.

e) Cada año y como preparación a la Romería de Pentecostés se celebrará Triduo, al que se procurará dar la mayor solemnidad, finalizando con la Función Principal de Instituto en la que la Hermandad hará Pública Protestación de su Fe Católica.

f) Esta Hermandad asistirá anualmente y de forma invariable cada segundo domingo de marzo en Peregrinación Extraordinaria hasta la aldea del Rocío para celebrar Santa Misa en honor de nuestra Amantísima Titular; tradición instaurada por nuestros antepasados, que el 29 de junio de 1948 tuvieron la brillante idea de peregrinar hasta la aldea en desagravio por la paz del mundo, dando así origen a las actuales peregrinaciones extraordinarias.

g) Asimismo, esta Hermandad asistirá anualmente, con su Simpecado e insignias, a la tradicional Romería que se celebra en el Santuario del Rocío, concurriendo a cuantos actos son en ella tradicionales y muy particulares al Rosario Solemne de la noche del Domingo de Pentecostés, así como a la Solemne Misa Pontifical que en la mañana de este mismo día se celebre en el Altar de Nuestra Señora. El viernes de mañana y antes de emprender camino hacia la Romería, se celebrará la tradicional Misa de Romeros, que aplica la Hermandad por el alma de todos sus hermanos difuntos. A estos efectos, la Hermandad como se prescribe más adelante, elegirá al hermano, que con carácter de Hermano Mayor, ha de representarla en dichos cultos en unión del Presidente.

Art. 4.- Sede y domicilio social.

1. La Hermandad tiene su sede canónica en la Parroquia de San Juan Bautista de La Palma del Condado, y su domicilio social en la Casa-Hermandad sita en la calle Carlos Mauricio Morales núm. 20 de esta localidad.

2. La Junta de Gobierno puede determinar el cambio de domicilio social, con la obligación de comunicar dicho cambio al Ordinario del lugar.

Art. 5.- Signos distintivos.

1. La medalla pende de un cordón rojo y blanco que son los colores de la corporación. En el centro y en relieve figura la efigie sobredorada de la Virgen del Rocío, rodeada por rayos de soles con la siguiente inscripción: “Ntra. Sra. del Rocío. Hermandad de La Palma del Condado”, todo grabado sobre fondo plateado. Completa el diseño una orla exterior con dos partes claramente diferenciadas: una inferior, de roleos y volutas; y otra superior de motivos vegetales y florales.

2. Estos signos significativos no podrán ser entregados más que a los miembros de la Hermandad.


Capítulo II: Miembros de la Hermandad

Art. 6.- Miembros.

1. Podrán ser miembros de la Hermandad todos los fieles que lo soliciten, siempre que cumplan los deberes comunes de todos los católicos, y se comprometan a observar los propios de la Hermandad.

2. En ningún caso podrán ser admitidos los que hayan abandonado la fe católica públicamente, se hayan apartado de la comunión eclesiástica, o hayan incurrido en excomunión impuesta o declarada (cf.cn.361&1).

3. Es competencia de la Junta de Gobierno la admisión de nuevos miembros de la Hermandad (cfr.art.26,f).

4. Junto con la solicitud de admisión, los aspirantes presentarán el documento nacional de identidad, partida de bautismo y matrimonio canónico, en su caso, y el aval recomendatorio de dos hermanos que pertenezcan a la Hermandad, tengan una antigüedad de dos años y sean mayores de edad.

5. Los hermanos admitidos serán inscritos en un Libro de Registro, en el que figuren la fecha de alta; nombre y apellidos, fecha de nacimiento y domicilio; y, en su caso, fecha de baja. Unilateralmente a este Libro de Registro, los hermanos figurarán en una base de datos permanentemente actualizada e informatizada que servirá para la elaboración del censo.

6. Los hermanos se distinguirán por:

a) Su clara adhesión a la fe católica, al magisterio de la Iglesia que la interpreta y proclama, y a la disciplina de la Iglesia.

b) Su empeño en realizar una íntima unidad entre su fe cristiana y su vida.

c) Su comunión con el Obispo diocesano en cuanto principio y fundamento visible de unidad en su Iglesia particular (Cfr. Concilio Vaticano II, Lumen Gentium 23, a).

d) La disponibilidad a colaborar con las demás asociaciones y movimientos, nacidos en virtud del pluralismo asociativo que la Iglesia reconoce y fomenta.

Art. 7.- Clases de Hermanos.

Los fieles pueden incorporarse a la Hermandad en calidad de hermanos asociados de pleno derecho, o de hermanos colaboradores.

Art. 8.- Hermanos asociados.

Son hermanos asociados de pleno derecho los mayores de edad, que han cumplido la antigüedad de dos años y, según sus circunstancias personales, están dispuestos a participar activa y plenamente en la vida de la Hermandad, y en las responsabilidades que le pueda encargar la Hermandad

Art. 9.- Derechos y deberes de los hermanos asociados.

1. Los hermanos asociados tienen los siguientes derechos:

a) Voz y voto en los Cabildos Generales.

b) Ser electores y elegibles para los cargos directivos, con las únicas limitaciones que se señalen en los estatutos.

c) Participar en todas las actividades organizadas por la Hermandad.

d) Utilizar las insignias o distintivos propios de la Hermandad como derecho exclusivo de los miembros.

2. Entre los principales deberes se señalan:

a) Participar en los cultos que organice la Hermandad, tanto de carácter periódico como ocasional.

b) Asistir a los Cabildos Generales.

c) Aceptar los cargos para los que sean elegidos, salvo razones objetivas que justifiquen lo contrario.

d) Asistir con regularidad a las sesiones de formación programadas y organizadas por la vocalía y el Director Espiritual o Párroco.

e) Participar en las actividades de tipo caritativo o apostólico que organice la Hermandad, de acuerdo con sus propios fines.

f) Secundar y defender las directrices emanadas de la Autoridad Eclesiástica competente.

g) Colaborar en la pastoral diocesana y parroquial siguiendo las directrices del Obispado y el Párroco.

h) Abonar las cuotas correspondientes establecidas por la Junta de Gobierno y a tenor de las circunstancias del momento.

Art. 10.- Hermanos colaboradores.

Son hermanos colaboradores:

a) Los menores de edad.

b) Los hermanos de reciente ingreso, que no han alcanzado la antigüedad requerida.

c) Los fieles mayores de edad, que, deseando pertenecer a la Hermandad y participar de sus bienes espirituales, no pueden asumir todas las obligaciones de los hermanos asociados.

Art. 11.- Derechos y deberes de los hermanos colaboradores.

1. Los derechos de los hermanos colaboradores son:

a) Participar en los cultos que organice la Hermandad, bien de carácter periódico u ocasional.

b) Asistir a las sesiones de formación organizadas por la vocalía y el Director Espiritual.

c) Colaborar en las actividades de tipo caritativo o apostólico que organice la Hermandad, de acuerdo con sus fines propios.

d) Usar las insignias propias de la Hermandad.

2. Las obligaciones de los hermanos colaboradores son:

a) Cultivar, a nivel personal y familiar, la piedad cristiana y las devociones propias de la Hermandad.

b) Participar en los cultos públicos de la Hermandad.

c) Pagar las cuotas correspondientes establecidas por la Junta de Gobierno y a tenor de las circunstancias del momento.

Art. 12.- Proceso Electoral. Censo de miembros electores.

1. En las elecciones previstas en los presentes Estatutos son electores todos los hermanos asociados. Para ello, la Hermandad presentará, para su aprobación, ante la Autoridad Eclesiástica, el censo electoral con los datos de los electores que figuran en el libro de hermanos, tras ser expuesto al conocimiento de los hermanos durante un plazo de 20 días naturales después de la celebración del Cabildo de convocatoria de elecciones sea definitivamente aprobado por la Junta de Gobierno una vez resuelta por la misma las eventuales reclamaciones de los interesados.

2. Inmediatamente después de aprobado este censo, y garantizada la autenticidad de los datos, se dará a conocer a todos los hermanos exponiéndolo públicamente para la rectificación de posibles errores u omisiones, tanto en la Casa Hermandad como en la sede canónica de la misma. Todos los hermanos tienen derecho a que se les facilite la consulta del censo, y a que se corrijan los errores observados.

3. Ante de las elecciones, las rectificaciones, a que haya lugar, serán enviadas a la Autoridad Eclesiástica para su conocimiento.

4. Todo hermano que no conste en dicho censo, o en las legítimas modificaciones incorporadas al mismo, en el momento de las elecciones no podrá ejercer su derecho a voto.

Art. 13.- Miembros elegibles.

1. Los cargos de responsabilidad de la Hermandad, tales como Presidente y miembros de la Junta de Gobierno deberán ser ocupados por aquellos hermanos que se distingan por su vida cristiana personal, familiar y social, así como por su vocación apostólica. Ellos deben dar ejemplo y ser estímulo para los demás hermanos, participando cada domingo en la celebración de la Eucaristía, recibiendo con frecuencia el Sacramento de la Penitencia, siendo esposos y padres ejemplares. ( Cfr. Obispos del Sur de España. Carta Pastoral a las Hermandades y Cofradías, 1988, nº 37).

2. Son miembros elegibles los hermanos asociados que reúnan las condiciones del apartado anterior y además:

a) Tengan tres años de antigüedad.

b) Tengan su domicilio en la ciudad de La Palma del Condado.

c) No pertenecer a la Junta de Gobierno de otra Hermandad.

3. Tanto para el Presidente como para los demás miembros de la Junta de Gobierno, se tendrá en cuenta lo preceptuado en el cn. 317&4, que no se desempeñen cargos de dirección en partidos políticos.

Art. 14.- Presentación de candidatos.

1. Desde el momento del anuncio de elecciones, quedará abierto un plazo de un mes para la presentación de los candidatos. Transcurrido dicho plazo, se enviará a la Autoridad Eclesiástica la lista de todos los hermanos que han ejercido su derecho a ser candidatos.

2. Una vez aprobada la lista de candidatos por la Autoridad Eclesiástica, la Hermandad hará pública dicha aprobación, para que sobre ella se puedan confeccionar las candidaturas oportunas durante el mes anterior a la fecha designada para la celebración del Cabildo de elecciones.

3. La votación se efectuará mediante candidatura cerrada, entendiéndose como tal aquella que no es susceptible de variación por parte de los electores. Si la papeleta de votación presentase enmiendas, será computada como nula.

Art. 15.- Cabildo General de Elecciones.

1. Para la elección de Presidente y su Junta de Gobierno, se citará a Cabildo General, en sesión extraordinaria, a todos los hermanos con derecho a voto, al menos con un mes de antelación.

2. El Cabildo General de elecciones se celebrará en el lugar, fecha y hora que determine la papeleta de citación, y que con anterioridad haya sido acordada por la Junta de Gobierno, debiéndose comunicar a la Autoridad Eclesiástica para su conocimiento.

3. Sólo se podrá ejercer el derecho a voto con la presencia física en el Cabildo General de elecciones.

4. Para la validez de este Cabildo y a efectos de quórum se requiere la participación de un veinte por ciento de los hermanos domiciliados en la localidad que figuren inscritos en el Censo Electoral. Si no se alcanzase, quedaría anulado y se convocaría un nuevo Cabildo en un plazo no superior a quince días, que deberá alcanzar el mismo quórum del veinte por ciento. Si tampoco se alcanzase el quórum del veinte por ciento en la segunda convocatoria, el Sr. Cura Párroco propondrá al Ordinario la composición de la Junta de Gobierno o el nombre del Presidente, para su nombramiento.

5. En los dos primeros supuestos se requiere:

a) Si se presenta una sola candidatura, será elegida si alcanza la mayoría absoluta de los votantes.

b) En caso de que se presentasen varias candidaturas, resultará elegida la que obtenga el mayor número de votos, que deberá ser, al menos, de la mayoría simple de los votantes.

6. Para que el Cabildo General de Elecciones sea válido, deberá estar presidido por los miembros que determinen los Estatutos de la Hermandad, no candidatos, y el Director Espiritual o Párroco como representante de la Autoridad Eclesiástica, quién velará por el fiel cumplimiento de las presentes normas, pudiendo suspender el Cabildo si su desarrollo no se ajustase a las mismas.

7. La mesa electoral estará compuesta por el representante de la Autoridad Eclesiástica, los dos hermanos más antiguos residentes en la localidad y el Secretario saliente, salvo que éste se presente a la reelección, en cuyo caso, la Junta saliente nombrará un Secretario Accidental para el Cabildo de Elecciones.

8. Finalizada la votación, se procederá al recuento de los votos por los miembros que presidieron las votaciones, levantándose acta de los resultados, que serán enviados a la Autoridad Eclesiástica para su confirmación, no pudiendo tomar posesión de sus cargos hasta ese momento.

9. En caso de empate, se tendrá por elegido el candidato a Presidente de mayor antigüedad en la Hermandad. Las dificultades que se puedan presentar serán resueltas conforme a los cánones 164-179.

Art. 16.- Duración de los cargos.

1. Los cargos directivos lo son para cuatro años, a partir de la fecha del decreto de confirmación por parte del Ordinario.

2. El Presidente podrá ser nombrado, como máximo, dos periodos sucesivos de cuatro años.

3. Los restantes cargos podrán ser designados, como máximo, para dos periodos sucesivos.

Art. 17.- Cese de los hermanos.

1. Los hermanos causarán baja en la Hermandad:

a) A petición propia.

b) Por incumplimiento reiterado o injustificado de las obligaciones contenidas en estos Estatutos, si, después de ser amonestados por la persona que designe la Junta de Gobierno, no rectifica su conducta. En todos los casos, la Junta de Gobierno deberá abrir un expediente donde se explique, de forma objetiva, las causas del cese, después de oír al interesado.

c) Por reiterada falta de pago injustificada de dos cuotas, después que el hermano haya recibido aviso de su impago y de las consecuencias del mismo; a excepción de que se le reconozca una situación de verdadera necesidad.

2. La Junta de Gobierno, en sesión ordinaria o extraordinaria, y siempre con la asistencia del Director Espiritual o Párroco, puede declarar cuándo un miembro ha perdido su condición de hermano, de acuerdo con los párrafos anteriores. Sobre esta resolución cabe al interesado el recurso al Ordinario.


Capítulo III: Órganos de Gobierno

Art. 18.- Órganos de Gobierno.

Los órganos de gobierno de la Hermandad son el Cabildo General y la Junta de Gobierno.

Art. 19.- El Cabildo General o Asamblea General de Hermanos.

El Cabildo General estará constituido por los hermanos asociados. Para su constitución, se requiere el veinte por ciento del censo en primera convocatoria. En segunda convocatoria, se constituye con los asistentes.

Art. 20.- Funciones del Cabildo General.

Son funciones del Cabildo General:

a) Conocer, aprobar y evaluar el Plan Pastoral de cada curso, así como los restantes proyectos de la Hermandad, a propuesta de la Junta de Gobierno.

b) Participar en las elecciones del Presidente según lo que determinen los presentes Estatutos.

c) Aprobar el balance final de cada ejercicio, el presupuesto ordinario de cada año, los posibles presupuestos para gastos extraordinarios y las propuestas de enajenaciones, adquisiciones, préstamos, conservación de las sagradas imágenes, y del patrimonio de la Hermandad. Los balances, presupuestos y propuestas los presentarán, a tenor del art. 36&2.c, y siempre con el visto bueno del Director Espiritual o Párroco, el Presidente al Ordinario, quién podrá confirmarlos o rechazarlos.

d) Fijar las cuotas obligatorias de los hermanos y las cuotas extraordinarias, a propuesta de la Junta de Gobierno.

e) Confirmar a los dos Consejeros de asuntos económicos, a propuesta del Presidente.

f) Proponer la modificación de los Estatutos o de parte de ellos, para su aprobación, según las normas del derecho (cn.314; cfr. art. 22&2).

g) Aceptar las donaciones que se reciban, previa licencia del Ordinario en los casos de mayor importancia, y en el caso de que las mismas estén gravadas por una carga modal o una condición (cn. 1267&2).

h) Solicitar la autorización del Ordinario para realizar cuestaciones que sean acordadas en Cabildo General.

i) Aprobar los reglamentos de régimen interno y la constitución de comisiones de trabajo para la ejecución de los acuerdos tomados.

Art. 21.- Periodicidad de las reuniones del Cabildo General.

1. El Cabildo General se reunirá con carácter ordinario, al menos, una vez al año.

2. También se reunirá con carácter extraordinario:

a) Cuando lo estime conveniente el Ordinario.

b) A propuesta del Presidente o del director Espiritual o Párroco.

c) A petición, por escrito de, al menos, un tercio de los hermanos asociados.

d) En el supuesto de modificación de los Estatutos.

Art. 22.- Acuerdos del Cabildo General.

1. Para la adopción de acuerdos se requerirá la mayoría absoluta de los asistentes. En caso de empate, decide el voto de calidad del Presidente.

2. La modificación de los Estatutos debe ser aprobada por el Cabildo General en un único escrutinio válido, con la mayoría de dos tercios de los votos. Dichas modificaciones tienen que ser sometidas después a la aprobación del Ordinario.

Art.23.- Junta de Gobierno.

Componen la Junta de Gobierno el Presidente, el Vicepresidente, el Fiscal, el Secretario, el Tesorero y los vocales. Todos ellos tienen voz y voto. Siempre debe ser

convocado a la Junta de Gobierno el Director Espiritual o Párroco, que no tiene voto, pero sí voz, conforme al art. 30&2.

Art. 24.- Confirmación de los cargos.

Los cargos de la Junta de Gobierno, tanto los procedentes de las listas cerradas, como los propuestos por el Presidente, con el Vº. Bº del Director Espiritual o Párroco en su caso, deberán ser confirmados por el Ordinario.

Art. 25.- Cese de los cargos.

1. Los miembros de la Junta de Gobierno, una vez confirmados por el Ordinario, no podrán ser cesados sin autorización expresa del mismo, a no ser que sean cesados por incurrir en las faltas que se recogen en el art.17&1,b.

2. En caso de que se produzcan ceses, dimisiones o sustituciones, el Presidente podrá designar para los cargos vacantes a otros hermanos, con el Vº. Bº del Director Espiritual o Párroco, debiendo comunicarse a la Autoridad Eclesiástica para su conocimiento.

Art. 26.- Funciones de la Junta de Gobierno.

Corresponde a la Junta de Gobierno:

a) Determinar y acordar, dentro de las normas aprobadas por el Cabildo General, lo que sea más oportuno y conveniente para el cumplimiento de los fines, desarrollo y progreso de la Hermandad.

b) Acordar la convocatoria de las reuniones ordinarias y extraordinarias del Cabildo General.

c) Acordar las directrices para que el Tesorero elabore los presupuestos anuales y extraordinarios, así como las propuestas de enajenaciones, adquisiciones, empréstitos y conservación del Patrimonio.

d) Examinar el balance final de cada ejercicio, el presupuesto ordinario del ejercicio siguiente, los posibles presupuestos extraordinarios, y las propuestas de enajenaciones y aquéllas que deben ser sometidas al Cabildo General para su aprobación y posterior presentación ante el Ordinario. De las consecuencias de cualquier tipo, derivadas de actos de administración extraordinaria realizados por la Junta de Gobierno sin las debidas autorizaciones, responderán solidariamente frente a los prejuicios, todos los miembros de la Junta de Gobierno, excepción hecha de aquéllos cuya oposición consta documentalmente. Si el acto fue

realizado por uno o varios miembros de la Junta de Gobierno sin contar con el resto, el actor o actores responderán personalmente o solidariamente.

e) Solicitar las autorizaciones oportunas a la Autoridad Eclesiástica en los actos de administración extraordinarios, a tenor de los Cánones vigentes.

f) Admitir a los miembros que pidan su incorporación a la Hermandad.

g) Instruir expedientes y decidir si se dan las condiciones para que un hermano cese como tal, a tenor de los presentes Estatutos.

h) Asesorar al Presidente y colaborar con él.

i) Solicitar licencia del Ordinario para iniciar un litigio o contestar a una demanda en el fuero civil.

j) Organizar todos aquellos actos que se consideren convenientes en orden a fomentar una vida cristiana más perfecta y a la formación de sus miembros para el ejercicio del apostolado.

k) Preparar con la mayor diligencia todos aquellos actos necesarios para llevar a cabo el culto a las sagradas imágenes titulares de la Hermandad.

l) Elevar propuesta al Ordinario, con el Vº Bº del Director Espiritual o Párroco, de la designación del cargo de Hermano Mayor.

Art. 27.- Periodicidad de las reuniones de la Junta de Gobierno.

1. La Junta de Gobierno se reunirá con carácter ordinario una vez al mes. Podrán convocarla con carácter extraordinario el Director Espiritual o Párroco, el Presidente o a propuesta de dos tercios de sus componentes.

2. Para la constitución válida de la Junta de Gobierno se requiere que asista la mayoría absoluta de sus miembros, y para que los acuerdos sean igualmente válidos se requiere la aprobación de la mayoría absoluta de los asistentes.


Capítulo IV: Cargos Directivos

Art. 28.- Cargos directivos.

La Hermandad tendrá los siguientes cargos directivos:

a) Presidente.

b) Director Espiritual/Asistente Eclesiástico.

c) Vicepresidente y 1º Consejero de Asuntos Económicos.

d) Fiscal y 2º Consejero de Asuntos Económicos.

e) Secretario.

f) Tesorero.

g) Prioste.

h) Dos Alcaldes de Carreta.

i) Dos vocales de Romería.

j) Vocal de Culto y Espiritualidad.

k) Dos vocales de Relaciones Públicas.

l) Vocal de Caridad y Relaciones Fraternas.

m) Vocal de Formación.

n) Vocal de Juventud.

o) Dos vocales de mantenimiento de Casa-Hermandad.

p) Dos Camaristas.

Art. 29.- Presidente.

1. Para ser candidato a Presidente se requiere una especial ejemplaridad de vida y de costumbres, una afectuosa relación con la Iglesia y con sus Pastores, así como un conocimiento de la programación pastoral diocesana y parroquial. (Cfr. Obispos del Sur, Normas para la renovación cristiana de las Hermandades y Cofradías, 1993&1,3 b.).

2. El Presidente, en cuya elección no debe contar nunca el criterio de poder o de influencia social, deberá ser reconocido especialmente por su sentido cristiano y eclesial, cuidando que la Hermandad colabore con la parroquia y con la Diócesis, así como con las demás Hermandades y Cofradías. Deberá procurar especialmente la formación cristiana integral de los hermanos, y, singularmente, de los más jóvenes, a los que debe prestar la mayor atención.

3. El Presidente estará al frente de la Hermandad, con todos sus derechos y deberes, desde el momento en que es confirmado como tal, mediante notificación escrita, por el Ordinario de la Diócesis (cn. 317&1).

4. El Presidente representa a la Hermandad en todos los asuntos jurídicos y oficiales. En las relaciones con los organismos civiles, debe contar con el parecer del Ordinario y del Párroco, según la importancia del asunto.

Art. 30.- Funciones del Presidente.

Las funciones del Presidente son:

a) Convocar, presidir y moderar las reuniones del Cabildo General y de la Junta de Gobierno.

b) Proponer al Cabildo General los planes de actuación de la Hermandad.

c) Presentar al Cabildo General el estado de cuentas, los presupuestos ordinarios y extraordinarios, y las propuestas de enajenaciones

d) Proponer al Cabildo General cualquier restauración a que deban ser sometidas la sagradas imágenes titulares. Dichas restauraciones tiene que estar aprobadas, por escrito, por la Autoridad Eclesiástica (cn.1189).

e) Coordinar las distintas vocalías.

f) Representar oficialmente a la Hermandad en los asuntos económicos y jurídicos, conforme a las legítimas atribuciones que le confiera el derecho y le encomiende la Asamblea General de Hermanos.

g) Delegar representantes en los asuntos que proceda.

h) Cumplir y hacer cumplir los Estatutos.

Art. 31.- Nombramiento de Presidente.

El Presidente es nombrado por el Ordinario Diocesano (cn. 317). Este nombramiento puede hacerse por designación directa o por confirmación del elegido o propuesto por el Cabildo General.

Art. 32.- Término del mandato.

1. El presidente ejerciente comunicará al Ordinario la finalización de su mandato, con seis meses de antelación. Si transcurrido un mes, el Ordinario no dispone de otra cosa, se iniciará el proceso de elección, según lo establecido en los presentes Estatutos (arts. 12-15).

2. En caso de cese, por dimisión, por sanción o por otra causa legítima, ocupará la presidencia el Vicepresidente, quién deberá iniciar de inmediato el proceso electoral, según lo establecido en los presentes Estatutos.

Art. 33.- Vicepresidente - Primer Consejero de Asuntos Económicos.

Las funciones que corresponden al Vicepresidente, son:

a) Sustituir al Presidente en los casos de ausencia de éste.

b) En el caso de cese legítimo del Presidente, presidir la Hermandad hasta la elección del mismo (cfr. art. 32&2).

c) Si el Presidente se presenta a nueva elección, presidir la Hermandad desde seis meses antes de finalizar el mandato de la Junta de Gobierno, hasta la conclusión de las elecciones y confirmación de la Junta electa.

d) Ayudar al Presidente en el desempeño de sus funciones ordinarias.

e) Asesorar al Tesorero en la confección del estado de cuentas, balances y presupuestos anuales, y otras propuestas, que el Presidente presente a la Junta de Gobierno y el Cabildo General, como primer Consejero de Asuntos Económicos.

Art. 34.- Fiscal - Segundo Consejero de Asuntos Económicos.

Corresponden al Fiscal las siguientes funciones:

a) El Fiscal cuidará que la recaudación de las cuotas se haga con la debida exactitud.

b) Intervendrá los pagos, compras, donativos y cuánto sea relativo a la entrada y salida de caudales.

c) Se considerará como observador constante, mirando siempre como objetivo preferente el exacto cumplimiento de los presentes Estatutos, y el decoro y buen nombre y orden de la Hermandad en todos sus actos.

d) Será el encargado de asesorar y tramitar todos aquellos expedientes de cuántas Asociaciones Rocieras soliciten nuestro madrinazgo, siempre bajo el auspicio de la Hermandad Matriz de Almonte.

e) Asesorar al Tesorero en la confección del estado de cuentas, balances y presupuestos anuales, y otras propuestas, que el

f) Presidente presente a la Junta de Gobierno y al Cabildo General, actuando como segundo Consejero de Asuntos Económicos.

Art. 35.- El Secretario de la Hermandad.

El Secretario actúa como Notario de la Hermandad. Son sus funciones las de:

a) Levantar acta de las reuniones y hacer las comunicaciones pertinentes.

b) Tramitar todo lo relacionado con la correspondencia, citaciones y documentación de la Hermandad, así como la custodia y conservación del archivo, en especial de los libros de actas y registro de hermanos. Todo esto se conservará en la Casa Hermandad, nunca en la casa particular de ningún hermano.

c) Llevar al día el libro de registro de hermanos, en el que constará la fecha de alta y baja.

d) Publicar el censo y, con suficiente antelación, las candidaturas presentadas válidamente.

e) Mantener al día la documentación oficial y la legalidad de la Hermandad, tanto en sus relaciones con la autoridad eclesiástica como con las autoridades civiles.

f) Realizar las funciones que le encargue o delegue el Presidente y los asuntos que le encomiende el Director Espiritual o Párroco.

g) Realizar y mantener actualizado el inventario de todos los fondos documentales de la Hermandad. Copia de este inventario se entregará en la Cancillería del Obispado, debiendo comunicar posteriormente las variaciones que se produzcan.

h) Actuará como Secretario en el Cabildo General de Elecciones bajo los condicionantes reseñados en el punto 7 del art. 15 de los presentes Estatutos.

Art. 36.- El Tesorero.

1. Al Tesorero corresponde llevar a cabo los actos encaminados a la conservación y mejora del patrimonio económico, a la recepción y administración de donativos y cuotas, a la producción y empleo de sus frutos y rentas, y aquellos otros mediante los cuales se modifica el patrimonio estable con la adquisición de nuevos bienes o la pérdida o disminución de los mismos, bajo la supervisión y directrices señaladas por el Cabildo General y la Junta de Gobierno.

2. Las funciones del Tesorero, son:

a) Llevar al día los libros de contabilidad.

b) Ejercer el cobro diligente y oportuno de las cuotas.

c) Elaborar el balance final de cada ejercicio, que será presentado, por años naturales, al Ordinario para su aprobación, y deberá contar con el Vº.Bº. del Director Espiritual o Párroco (cfr.cn.1287). Elaborar los presupuestos ordinarios y extraordinarios, y las propuestas de adquisiciones, créditos y enajenaciones, que el Presidente ha de presentar a la Junta de Gobierno y al Cabildo General.

d) Disponer, ordenar y archivar diligentemente los títulos de propiedad y los documentos económicos que afecten a la Hermandad. Los libros de tesorería, una vez terminados, serán depositados en el archivo de secretaría de la Hermandad.

e) Disponer, junto al Presidente, de los fondos necesarios para la ejecución de los acuerdos.

f) Realizar y mantener actualizados el inventario (según el modelo oficial) de cuántos bienes inmuebles y muebles posea la Hermandad. Una copia de este inventario estará en la secretaría de la Hermandad, y otra copia del mismo entregará el Presidente y el Secretario en la Cancillería del Obispado, debiendo comunicar posteriormente las variaciones que se produzcan (cn.1283).

Art. 37.- Prioste.

Serán funciones del Prioste, las siguientes:

a) Velar por la adecuada conservación de los enseres de la Hermandad.

b) Colaborar con el Tesorero en la realización y mantenimiento actualizado del inventario de cuántos bienes inmuebles y muebles posea la Hermandad.

c) Será el encargado de preparar todas las insignias necesarias para las manifestaciones de culto.

d) Colaborará con los delegados de culto en el montaje de los altares.

e) Colaborará con los vocales de romería en el exorno de la capilla de la carreta en la Casa-Hermandad del Rocío durante la romería, velando por su buen orden y decoro.

Art. 38.- Primer Alcalde de Carreta.

Serán funciones del primer Alcalde de Carreta las siguientes:

a) Asesorar al Hermano Mayor durante el tiempo que dure la Romería a la aldea del Rocío.

b) Será celoso guardián de la Carreta del Simpecado y estará en contacto directo con el boyero, tanto en el camino como en la aldea.

c) Cuidará y será responsable de que la Carreta del Simpecado se mantenga en perfecto estado de conservación.

d) Recibirá de manos de la Camarista el Simpecado de nuestra Hermandad al concurrir a cualquier acto religioso, siendo el responsable de él desde ese momento hasta su finalización.

e) Se mantendrá en contacto con los vocales de romería y el Presidente para el buen funcionamiento y desarrollo de la misma.

Art. 39.- Segundo Alcalde de Carreta.

Colaborará con el primer Alcalde de Carreta en todas sus funciones, siendo corresponsable con él.

Art. 40.- Las vocalías.

Habrá un vocal, al menos, para cada una de estas actividades:

a) Romería y otras Manifestaciones Religiosas Públicas.

b) Culto y Espiritualidad.

c) Relaciones Públicas.

d) Caridad y Relaciones Fraternas.

e) Formación.

f) Juventud.

g) Conservación y mantenimiento de inmuebles.

h) Camaristas.

Los vocales serán responsables de las mismas ante el Presidente y Junta de Gobierno, y estarán sometidos a la coordinación que se determine.

Art. 41.- Vocalía de Romería y otras Manifestaciones Religiosas Públicas.

1. En número de dos, esta vocalía se responsabilizará de las manifestaciones religiosas públicas de la Hermandad, como procesiones y romerías. Se procurará singularmente que se cumplan todas aquellas disposiciones que afectan al sentido cristiano de estos actos, tal como se expresa en los Estatutos y en las Normas Diocesanas de Hermandades y Cofradías.

2. Velará para que procesiones y romerías sean válidas catequesis para el pueblo fiel, por su dignidad y devoción cristiana, evitando siempre el excesivo gasto, por ostentación o rivalidad entre Hermandades (Cfr. Plan Diocesano de Evangelización, 35 ).

3. Se le encomienda la relación con las autoridades civiles, para aquellos aspectos de las manifestaciones externas de culto que puedan afectar al orden público, tráfico, circulación y seguridad ciudadana.

4. Para las salidas procesionales no recogidas en los Estatutos de la Hermandad, necesariamente deberá contar con la aprobación del Cabildo General, y con la autorización expresa de la autoridad eclesiástica y de las autoridades civiles.

5. Estarán en permanente contacto con los Alcaldes de Carreta mientras dure la Romería, organizando la comitiva y velando por el orden de la misma.

6. Serán los encargados, junto con el Prioste, del exorno de la Capilla del Simpecado en la Aldea del Rocío.

7. Serán los encargados del reparto de las insignias en todos los actos oficiales, teniéndose en cuenta que los miembros de la Junta de Gobierno deben tener prioridad a la hora de portar las mismas.

Art. 42.- Vocalía de Culto y Espiritualidad.

1. Corresponde a la vocalía de Culto y Espiritualidad llevar a la práctica uno de los fines de la Hermandad, el de promover el culto público (cfr. Art.3&1), ser lugar de encuentro de los hermanos con Cristo. Por tanto, favorecerá y cultivará la fe de sus miembros, tratando de que la Palabra de Dios, la oración y los sacramentos fundamenten la espiritualidad de sus miembros.

2. La Vocalía promoverá los actos concretos a través de los cuales se alimenta y expresa la vida espiritual, que son, entre otros:

a) La Eucaristía, de modo especial la dominical.

b) La Liturgia de las Horas.

c) La preparación de Navidad y Triduo Pascual.

d) Las celebraciones comunitarias de la Penitencia, sobre todo en los tiempos fuertes de la liturgia. (Adviento, Cuaresma y Pascua).

e) El Vía Crucis.

f) La devoción a la Santísima Virgen.

g) Los retiros y ejercicios espirituales.

h) La celebración de titulares y patronos.

i) Las manifestaciones religiosas públicas recogidas en el art. 3 de los presentes Estatutos.

3. La vocalía de Culto y Espiritualidad se responsabilizará de la programación, organización, ejecución y posterior revisión de los actos de culto y espiritualidad previstos en los Estatutos o que, sin estarlo, se consideren convenientes para la vida cristiana de los hermanos. Procurará igualmente, que se fomente la espiritualidad de la Hermandad. Esta vocalía de modo especial, contará siempre con la ayuda, consentimiento y asesoramiento del Director Espiritual o Párroco.

Art. 43.- Vocalía de Relaciones Públicas.

En número de dos, deben ser la imagen de la Hermandad. En todo momento deberán asistir y acompañar a todas las personas que de una forma directa o indirecta estén relacionadas con la Hermandad. Su trato debe ser amable, actuando con moderación, pues de su comportamiento va a depender en buena parte la imagen pública de la Hermandad.

Sus funciones, entre otras, serán:

a) Cuidar las relaciones con otras entidades públicas y religiosas.

b) Ayudar al Fiscal en todo lo que concierne a las relaciones con aquellas Asociaciones Rocieras que soliciten nuestro madrinazgo.

c) Serán los responsables de cuántas publicaciones realice la Hermandad, en colaboración con la Vocalía de Formación.

Art. 44.- Vocalía de Caridad y Relaciones Fraternas.

Son cometidos de la Vocalía de Caridad y Relaciones Fraternas:

a) Crear verdaderas relaciones fraternas entre sus miembros.

b) Velar por la aplicación del quince por ciento de los ingresos ordinarios de la Hermandad para los pobres y necesitados. Concretar las ayudas, en colaboración con Cáritas Parroquial o Diocesana, o con alguna otra entidad eclesiástica.

c) Organizar aquellos actos que fomenten la vida social y cultural de los hermanos, mantendrá vivo el espíritu de fraternidad y solidaridad con los necesitados y enfermos.

d) Organizar actos de convivencia para conocerse mejor entre sí, conocer los problemas que afecten a todos o algún grupo en especial y fomentará la participación, desarrollando tareas comunes. Tales actos pueden organizarse en torno a fechas, lugares o acontecimientos relacionados con la Hermandad. Estas reuniones deben programarse con un orden del día establecido, para que sean provechosas.

Art. 45.- Vocalía de Formación.

1. Corresponde a la Vocalía de Formación la organización de las actividades de la Hermandad que contribuyan a la formación cristiana de los hermanos, en orden a conseguir la madurez, de la persona humana y al mismo tiempo conocer y vivir el misterio de la salvación (cfr. cn. 217).

2. El Vocal de Formación está especialmente obligado a cuidar de que los miembros de su asociación se formen debidamente para el ejercicio del apostolado propio de los laicos (cfr. cn. 329). Este apostolado, que es derecho y deber de todos, solamente puede conseguir su plena eficacia con una formación multiforme y completa (cfr. Concilio Vaticano II, Apostólicam Actuositatem, 28-32).

3. La Hermandad, a través de esta vocalía, y en coordinación con el Director Espiritual, cuidará de todo lo relacionado con la puestas en marcha y ejecución del plan de formación que organice cada año, para facilitar a sus miembros, sobre todo a los asociados, una formación cristiana integral. Colaborará en las actividades de formación de otros fieles, dentro de la respectiva parroquia.

4. Entre otras posibles actividades:

a) Cuidará la preparación de los padres para que éstos cumplan con su deber educativo, ofreciéndole medios para ello.

b) Programará catequesis orientadas a grupos específicos.

c) Fomentará cuanto ayude a la formación para el apostolado: ciclos de conferencias, charlas, cursos, retiros, etc.

d) Estudiará y divulgará la Doctrina social y demás documentos del Magisterio de la Iglesia y de la Diócesis en particular.

e) Cultivará el espíritu misionero.

f) Colaborará con la Vocalía de Relaciones Públicas en todas las publicaciones que realice la Hermandad.

Art. 46.- Vocalía de Juventud.

Persona joven, llegada hasta la Junta de Gobierno del Grupo de Juventud de esta Hermandad, que será la conexión entra la Junta y éste Grupo.

Sus funciones serán las siguientes:

a) Organizar conferencias, coloquios y demás actividades encaminadas a la formación religiosa de los jóvenes rocieros.

b) Traerá a la Junta, para su estudio, todas las inquietudes que surjan en el seno de este grupo.

c) Divulgar las inquietudes rocieras entre los jóvenes de la localidad promoviendo certámenes en los colegios.

d) Mantener vivo el espíritu rociero mediante relación continua con el resto de los grupos de juventud de las distintas hermandades rocieras, participando en concentraciones y retiros organizados cada año por la Hermandad Matriz.

Art. 47.- Vocalía de Conservación y mantenimiento de inmuebles.

En número de dos, vigilarán y cuidarán en todo momento el estado en que se encuentra nuestra Casa-Hermandad, así como la Sede Social y otros inmuebles.

a) Serán los encargados y a la vez responsables de que ambos edificios se encuentren en perfecto estado de conservación.

b) Serán los responsables de todas las dependencias de la Casa-Hermandad en la aldea del Rocío y tendrán bajo su custodia las llaves de las mismas. A ellos deberán dirigirse todas las personas o entidades que la soliciten, contando con el Vº Bº del Presidente.

c) Deberán poner en conocimiento de la Junta de Gobierno aquellas anomalías o desperfectos que detecten para ser atendidas o reparadas.

d) Elaborarán con la suficiente antelación un presupuesto sobre las necesidades encaminadas a la conservación y reparación de los inmuebles con vistas a la Romería, que será sometido a la aprobación de la Junta de Gobierno.

e) Serán los encargados de elaborar las normas internas sobre uso y disfrute de la Casa-Hermandad; normas que deberán contar con el Vº Bº de la Junta de Gobierno.

Art. 48.- Camaristas.

En el número de dos, serán las encargadas de todo lo relacionado con el revestimiento y limpieza de la Carreta del Simpecado y Altares de Culto de nuestra Hermandad. Para ello mantendrán estrecha relación con la Vocalía de Cultos, el Prioste y Alcaldes de Carreta.

Sus funciones serán, entre otras las siguientes:

a) Elaborar proyecto y presupuesto sobre exornos florales, que deberá contar con el beneplácito de la Junta de Gobierno.

b) Colaborar con el Prioste en el mantenimiento y limpieza de los enseres de la Hermandad.

c) Entregar a los Alcaldes de Carreta el Simpecado para la asistencia a las manifestaciones de culto público.

Art. 49.- Director Espiritual / Asistente Eclesiástico.

1. El Director Espiritual es nombrado por el Ordinario, conforme a las normas del Derecho (cn.317&1). Cuando el Ordinario no haya provisto de otra forma, el Director

Espiritual será el Párroco en cuya demarcación radique la sede de la Hermandad. En el supuesto de no ser el Párroco, debe conectar con la programación pastoral de la Parroquia (cn.571).

2. El Director Espiritual de la Hermandad, como maestro, sacerdote y pastor, tiene la misión de alimentar con el anuncio del Evangelio y la administración de los sacramentos, la vida espiritual y el sentido apostólico de los hermanos, de modo que éstos se encuentren con el Señor y sean capaces de tratar el ordenar, según Dios, los asuntos temporales. (cfr. Concilio Vaticano II, Lumen Gentium, 31).

3. El Director Espiritual fijará un plazo de formación y un programa de profundización en la vida religiosa al comienzo de cada curso. Ayudará a los hermanos para que se purifiquen de las adherencias no evangélicas. Orientará apostólicamente el espíritu y actividades de la Hermandad. Igualmente, promoverá la unidad en el seno de la Hermandad y en las relaciones de ésta con otras y con la Iglesia (cfr. Concilio Vaticano II, Apostólicam Actuositatem, 25).

4. El Director Espiritual tiene derecho a participar en todas las reuniones del Cabildo General y de la Junta de Gobierno.

5. En las reuniones tendrá derecho a voz, pero sin voto, salvo el derecho a veto en lo referente a la fe y a las costumbres y en todo aquello que se oponga a este Estatuto Marco, a las Normas Diocesanas y a los Estatutos de la Hermandad.

6. En cumplimiento de su misión, asesorará a los órganos de gobierno de la Hermandad, cuidando del cumplimiento de los Estatutos y de las disposiciones del Ordinario. Asimismo, asesorará a los predicadores de los cultos de la Hermandad en lo referente a la línea pastoral de la Diócesis y de la Parroquia.

7. Prestará una especial atención, en estrecha relación con la Junta de Gobierno y Vocalía de Formación, a los miembros más jóvenes de la Hermandad para la maduración de su vida cristiana y para la promoción de vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.

8. Dispondrá de una habitación para el uso de sus funciones durante la Romería en la Casa-Hermandad.


Capítulo V: de la designación del Hermano Mayor; de sus derechos y obligaciones.

El Hermano Mayor será designado en reunión de la Junta de Gobierno de entre todas las solicitudes recibidas en tiempo y forma, a tal efecto, y con arreglo a las siguientes condiciones:

Art. 50 Candidatos.

Podrán optar al cargo de Hermano Mayor todos los hermanos asociados de pleno derecho, al que se le reconozca como persona de vida de cristiana práctica y de notoria ejemplaridad; debiendo rechazarse cualquier solicitud de quién no responda a estas normas.

Art. 51.- Plazos y formas de solicitud.

Las solicitudes serán admitidas hasta el último día del año natural anterior a la Romería y serán presentadas por escrito al Secretario de la Hermandad, quién dará traslado de las mismas a la Junta de Gobierno, para que en su primera reunión realice el proceso de selección.

Art. 52.- Proceso de selección.

Para la designación de Hermano Mayor, una vez que reúna los requisitos antes descritos, se seguirá el siguiente orden de preferencia:

a) En caso de que se presenten más de una solicitud será designado aquel que ostente mayor antigüedad en la Hermandad. Si persistiera la igualdad, se tendrá en cuenta la fecha de presentación de la candidatura.

b) Si el candidato con mayor antigüedad hubiere ostentado el cargo en los cinco años anteriores, se designará al siguiente en antigüedad.

c) Los candidatos que no hayan sido designados tendrán turno preferente en años siguientes, si persisten en su solicitud.

d) Caso de que no se presente candidatura al efecto, será la Junta de Gobierno la que ostente dicha cargo.

Art. 53.- Nombramiento.

Designada por la Junta de Gobierno la candidatura de Hermano Mayor, y con el Vº Bº del Director Espiritual o Párroco, se dará traslado al Ordinario para su aprobación.

Aprobada la candidatura por el Ordinario, tomará posesión en su cargo en acto público y solemne, coincidiendo con el día de la Peregrinación Anual Extraordinaria.

Art. 54.- De los derechos del Hermano Mayor.

Entre los derechos del Hermano Mayor caben destacar los siguientes:

a) Ostentar la representación de la Hermandad durante la Romería bajo la supervisión de la Junta de Gobierno, quién podrá destituirlo en su cargo en caso de que su comportamiento diera lugar a ello.

b) Ocupar un lugar preeminente en todos los actos y cultos que celebre la Hermandad durante el año.

c) Disponer durante la Romería y Peregrinación Anual Extraordinaria de la Casa-Hermandad, con las limitaciones que se acuerde por la Junta de Gobierno.

d) Disponer de las insignias representativas de la Hermandad designadas por la Junta de Gobierno.

e) Asistir a las reuniones de la Junta de Gobierno a las que previamente haya sido citado, en las que tendrá voz, pero no voto.

Art. 55.- De los Deberes del Hermano Mayor.

Serán deberes del Hermano Mayor los siguientes:

a) Cumplir con las normas de régimen interno establecidas mediante contrato privado por la Junta de Gobierno.

b) Asistir a todos los actos y cultos organizados por la Hermandad desde la toma de posesión hasta su cese.

c) Cumplir con dignidad y decoro su cometido en la representación de la Hermandad.

d) Asistir a las reuniones de la Junta de Gobierno a las que previamente haya sido citado.

e) Someterse a los horarios establecidos por la Hermandad para la salida hacia la Romería; así como en cuanto a las paradas que hayan de realizarse en el camino.

f) Atender los consejos que durante la Romería le dicten los Alcaldes de Carreta.

g) Mantener el orden y compostura en la Casa-Hermandad durante la Romería; siendo el encargado de que quede cerrada al público en tanto en cuanto la Hermandad concurra a los actos oficiales.

Art. 56.- Cese del Hermano Mayor.

El Hermano Mayor cesará en sus funciones por las siguientes circunstancias:

a) En acto público y solemne de relevo del nuevo Hermano Mayor, al que hará entrega de la medalla que le acredita como tal.

b) Por acuerdo de la Junta de Gobierno ante un comportamiento improcedente.


Capítulo VI: Administración de bienes.

Art. 57.

1. La Hermandad podrá adquirir, retener, administrar y enajenar bienes temporales, de acuerdo con los estatutos y el Derecho Canónico vigente.

2. Podrá adquirir bienes temporales mediante donaciones, herencias o legados, que sean aceptados por al Asamblea General. Si tales adquisiciones suponer un gravamen patrimonial o una servidumbre, deberá obtener previamente licencia del Ordinario, conforme al art. 20.g.

3. Constituye el patrimonio de la Hermandad los bienes y muebles adquiridos por cualquier medio legítimo, así como los derechos de imagen y propiedad intelectual a que hubiera lugar.

Art. 58.

La Hermandad es una institución eclesiástica sin fin de lucro, equipara civilmente a las fundaciones de interés general. Los medios económicos con los que cuenta para la consecución de sus fines, son las cuotas de hermanos, y los donativos con motivo de las actividades propias de la Hermandad.

Art. 59.

1. La Hermandad destinará, obligatoriamente, al menos un quince por ciento de sus ingresos ordinarios para obras de caridad y para las necesidades de la Iglesia Universal y Diocesana, participando generosamente en las Campañas del Domund, Iglesia Diocesana, Seminario, Cáritas, etc.

2. Contribuirá a atender las necesidades de la Parroquia con ocasión de los cultos realizados en ella, conforme a los aranceles diocesanos. Participará a sufragar los gastos que se originen en la conservación, usos y servicios comunes del templo.

3. Prestará atención prioritaria a la conservación y restauración de los bienes muebles e inmuebles que posee o que utiliza.

Art. 60.

Los bienes patrimoniales de la Hermandad deberán estar inscritos a nombre de la entidad. Las cuentas bancarias estarán abiertas a nombre de la Hermandad, con tres firmas reconocidas.


Capítulo VII: Extinción de la Hermandad.

Art. 61.

1. La Hermandad puede ser suprimida por el Ordinario del lugar a petición de su Cabildo General, aprobada en un único escrutinio válido por dos tercios de los votos, o por causas graves, después de oír al Presidente y Junta de Gobierno (cfr. cn. 320).

2. En caso de suspensión de la Hermandad, sus bienes serán entregados por la Junta de Gobierno o por la Autoridad Eclesiástica a la persona jurídica inmediatamente superior.

3. La Hermandad se extingue también si cesa su actividad por espacio de cien años (cn. 120).


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Antonio Pineda Llamas, Secretario de la Real, Muy Antigua, Ilustre, Fervorosa y Humilde Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de La Palma del Condado, Huelva, certifico que los presentes Estatutos fueron refrendados por la Junta General Ordinaria celebrada por esta Hermandad con fecha treinta de abril de mil novecientos noventa y nueve.

Y para que conste y a los efectos de su aprobación por el Reverendísimo Sr. Prelado de la Diócesis de Huelva, una vez hechas las correcciones a las que instaba el Fiscal General de la Diócesis en su escrito de fecha 13 de Noviembre de 2000, se expide la presente en La Palma del Condado a diecisiete de noviembre de dos mil.

Conforme, EL SECRETARIO,

EL PRESIDENTE,

Fdo.: José María Pichardo Díaz. Fdo.: Antonio Pineda Llamas.

Vº. Bº.

EL CAPELLAN,

Fdo.: Gregorio Arroyo Mantero.